Abogado laboral. Toda persona que adquiere mayoría de edad, cursando estudios superiores o no, desea incorporarse, por regla general, al sector productivo de la sociedad. Las motivaciones son diversas que pueden ir desde la experimentación hasta la necesidad de obtener ingresos para sostenerse o sostener a su familia.

Cuando una persona ingresa al mundo laboral se desarrolla una relación asimétrica, pues el contrato de trabajo es una relación entre una persona (Empleador) al cual, bajo el imperio de la ley, tendrá que subordinarse para realizar una determinada actividad en un horario de 48 horas como máximo a la semana obteniendo como compensación una remuneración por la actividad prestada.

Cuando una persona desarrolla su actividad laboral existe un conjunto de dispositivos legales que son regulados en beneficio del trabajador los mismos que van desde la Constitución Política hasta la normatividad que sobre legislación laboral se encuentra vigente.

El problema sucede cuando ocurren diferencias en las relaciones laborales entre quien ejerce el poder de dirección y el trabajador pudiendo surgir infracciones a la normativa laboral como un despido arbitrario, el pago de los beneficios sociales que le corresponden de acuerdo a ley u otra lesión que ponga en riesgo la seguridad económica de la que goza una persona cuando trabaja. El problema se agrava cuando esta persona ha dedicado años de su vida a colaborar con la empresa y de un momento a otro se queda sin trabajo de forma injustificada.

Lamentablemente, en ese momento surge la necesidad de contar con un Abogado laboral que sea especializado en la legislación (administrativa, sustantiva y procesal) que permita asesorarlo de forma adecuada para evaluar lo que realmente le conviene.

Ante tal disyuntiva el trabajador, aturdido por el impacto emocional (pues no sabe como sostendrá a su familia y cumplirá con sus obligaciones contraídas: alimentación, vivienda, colegio, etc) opta de forma errada en buscar la alternativa más económica obteniendo como resultado lo que ha invertido para su defensa legal.

Un Abogado Laboral, es un profesional especializado en la actividad vinculada a todo lo concerniente a las relaciones jurídicas que se desarrollan en el sector empresarial, por lo tanto, el Abogado Laboral, es un profesional que adicionalmente al dominio de la especialización tiene que tener un profundo conocimiento del sector empresarial y ubicar a la empresa dentro de su contexto socio económico para poder brindar una adecuada asesoría legal, pues cada empresa tiene su propia normativa interna que todo trabajador debe de acatar si es que ha sido debidamente comunicado y/o no ha infringido alguna norma legal.

El Abogado laboral deberá contar con experiencia en el sector empresarial, pues es ahí donde suceden los hechos, así como evaluar la mejor alternativa de solución para su cliente no siendo necesariamente la solución judicial.

No será un buen servicio legal (salvo que cuente con fuertes fondos de financiamiento) prestado a un trabajador si le ofrecen que al término del proceso legal honre con el pago de sus honorarios al Abogado, pues el trabajador debe hacerse la siguiente pregunta: de qué vive un Abogado que no cobra o cobra de forma irrisoria?, razón por la cual si un trabajador desea asesoramiento laboral debe de realizar una consulta previa antes de tomar una decisión final y poder comparar entre dos o más alternativas de Estudio de Abogados que brinden seguridad y confianza mediante una adecuada orientación legal que forme convicción al trabajador que tendrá posibilidades de éxito o no según sean los hechos, las pruebas y las normas vinculadas al problema suscitado.

De lo expuesto debe quedar evidenciado que un Abogado Laboral no solo es aquel que se encuentra especializado en la legislación de la material sino que además debe tener un conocimiento de la  normativa sobre actuaciones Inspectivas de la autoridad administrativa de trabajo (SUNAFIL y/o MINTRA), así como un profundo conocimiento sobre derechos constitucionales, así como tener experiencia en la actividad empresarial para poder realizar una adecuada defensa legal.

De lo expuesto, el trabajador comprenderá que su margen de riesgo disminuirá sustancialmente ante un litigio administrativo, judicial o constitucional.

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