Las personas que laboran por su cuenta (los que emiten Recibos por Honorarios Electrónicos) o las empresas que se encuentran registradas bajo cualquier forma ante la SUNAT, todos los meses por ley se encuentran obligadas a declarar sus ingresos, siendo que de existir un incremento patrimonial no justificado o se detecta operaciones no reales de renta de tercera o cuarta categoría estaremos ante una presunta infracción normativa tributaria que podría tener alcances de un ilícito penal.

Efectivamente, cuando las empresas declaran sus tributos la principal preocupación que tienen (Persona Natural con Negocio Propio, EIRL, SAC, SRL, Consorcio, etc.) es cuánto impuesto van a pagar (IGV y Renta). Para tal fin, la pregunta que se formulan es cómo incrementar el gasto para deducir impuestos y apoderarse del Crédito Fiscal o pagar menos Impuesto a la Renta.

El contribuyente de Renta de Tercera o Cuarta categoría, supone que puede sorprender a la Administración Tributaria y busca crear artificios que van desde inventar un gasto hasta realizar la compra de comprobantes de pago, olvidando que el uso de tecnologías de la información, el acceso a cruces de información de las Declaraciones Juradas mensuales y/o anuales de los contribuyentes, así como de los Impuestos a la Transacciones Financieras (ITF), por solo citar algunos ejemplos, son más que suficientes para detectar inconsistencias en el pago de los tributos e iniciar acciones de fiscalización contra el presunto evasor.

Qué actividad realizan estos contribuyentes para pagar menos impuestos?. Muchos de ellos optan por la compra de comprobantes de pagos clonados y/o falsos, siendo que los mismos son considerados dentro de los supuestos establecidos en la Ley Penal Tributaria, siendo conocido como el Delito de DEFRAUDACIÓN TRIBUTARIA.
Cuando un contribuyente, afectado porque la SUNAT le informa que existen inconsistencias en su Declaración Jurada Anual de Impuesto a la Reta, toma conocimiento que le han clonado sus comprobantes de pago, el denuncia penalmente este hecho ante la Fiscalía especializada en Delitos Tributarios, para liberar responsabilidad, iniciándose un largo camino en contra de los denunciados que puede concluir con una condena de pena privativa de la libertad de hasta ocho años de cárcel al Gerente o Representante Legal e incluso a su Contador.

Efectivamente, el delito de Defraudación Tributaria, a diferencia de otro tipo de delitos, no es investigado en sede policial sino por una Fiscalía especializada en el tema tributario, razón por la cual el Abogado debe tener un nivel de especialización en Derecho Tributario para no inducir en error al contribuyente que se le imputa la comisión de este hecho ilícito, pues si no logra desvirtuar las imputaciones se procederá a la formalización de la denuncia penal ante el Juez Penal de Turno cambiando la condición de investigado por el de procesado.
Es importante que el empresario realice un análisis de costo beneficio si lo que gastará en un proceso penal compensara lo que se “ahorro” por defraudar al fisco con comprobantes de pagos falsos exponiéndose a que confisquen sus bienes para el pago de la reparación civil.

Recuerden una vez iniciada la acción penal esta no se detiene hasta que se formalice la denuncia ante los órganos judiciales, los mismos que luego de un proceso penal, concluirán con una sentencia condenatoria.
Fernando Zegarra
Iura Lex Abogados & Asociados










Estimados Clientes:

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A lo largo del ejercicio 2015 hemos asesorado en materia tributaria a diversas Empresas en fiscalización tributaria, y en algunos casos acuden a nuestro patrocinio y asistencia una vez que la Administración Tributaria ya ha culminado su labor fiscalizadora, y…

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