Tener algún cargo de dirección como el de gerente o de administrador, simplemente no es tarea fácil, tiene que organizar, implementar, contratar personal, programar reuniones, etc.; y todo lo que haga tiene como destinatario al trabajador, y ¿Quién es un trabajador? Por encima de todos, es una persona con necesidades como cualquiera, con ganas de tener los ingresos suficientes para sostener a su familia.

SI partimos de la idea de que un trabajador es una persona, que al igual que todos, tiene necesidades que satisfacer sus necesidades, entonces, no es jalado de los pelos pensar que si toma conocimiento de que ha trabajado horas de más o que su contrato se ha desnaturalizado, tiene el derecho de una indemnización o el pago de  beneficios sociales que desconocía.

Dentro de un proceso laboral en el que se discute una desnaturalización laboral o el pago de beneficios sociales, el demandante (trabajador) buscará los medios probatorios suficientes para crear convicción en el juez, y en su desesperación puede hasta darle una interpretación diferente a los correos electrónicos, a tal punto de señalar que los correos electrónicos son constancias del cumplimiento o ejecución de obligaciones a su favor.

La pregunta que debemos hacernos es ¿Cómo debe ser la comunicación entre empleador y trabajador?, ¿Cómo redactar un correo electrónico en el que, mañana más tarde, éste no pueda ser usado en su contra?, en materia laboral, todo medio probatorio que acredite subordinación es valioso para el demandante, pues acrecienta las posibilidades de obtener un beneficio económico, y esto se refuerza con la realidad de nuestro Poder Judicial, que tienen una corriente pro trabajador.

Sin duda, las mayores posibilidades las tiene el trabajador, mientras que el empleador tiene en su contra la cultura pro trabajador del Poder Judicial y la interpretación de los Jueces ante una redacción plasmada en un correo electrónico.

En el análisis de un correo electrónico, se puede discutir el horario de envío, el contenido, quién lo envió, la finalidad del mismo, entre otros puntos que pueden llevar a que el juez se forme convicción que la relación que hubo, no fue una de locación de servicios, o a plazo determinado o de medio tiempo, sino una relación laboral a tiempo indeterminado, incluso con horas extras de trabajo.

La pregunta que ahora usted empleador debe hacerse es si realmente sus correos electrónicos lo perjudicarían en un proceso laboral y hasta dónde lo perjudicarían.

Nuestro Estudio Jurídico IL Abogados & Asociados, cuenta con profesionales especializados en temas laborales asesorando empresas a nivel nacional e internacional, lo que da una  garantía real de una asesoría legal completa y confiable, que abarca desde lo más mínimo como son las comunicaciones entre empleador y trabajador hasta su defensa dentro de un proceso judicial.

Glenn Zevallos

Abog. de Empresas

 

Fernando Zegarra

Abog. de Empresas

 

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