Al constituir una persona jurídica con la finalidad de crear una empresa, quienes la crean, tienen la ilusión de que su inversión resulte rentable, y que dicha rentabilidad se vea reflejada al poco tiempo de la apertura del negocio.

Para ello alquilan o compran el local, adquieren el mobiliario necesario, contratan los servicios de teléfono, internet, reclutan y contratan personal entre otros costos. Lo más probable es que su establecimiento cuente con columnas del mármol más fino, asientos de cuero legítimo, pero no con una correcta elaboración de contratos laborales, la elaboración de un reglamento interno de trabajo adecuado a sus necesidades, políticas y directivas, dispositivos idóneos que nos permita regular las conductas de nuestro personal, y nuestra relación laboral en sí; el establecer las pautas necesarias que le permitan implementar medidas de seguridad a efectos de dar condiciones de trabajo adecuadas, y dar un efectivo cumplimiento a la Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo. Una vez que han visto satisfechos todos estos requerimientos pretenden iniciar sus operaciones, pero son muchas las veces en que olvidamos un tema muy importante: LA FUERZA PRODUCTIVA.

La fuerza productiva no es más que el personal subordinado que pone a su disposición su prestación de servicios a cambio de una retribución, sin embargo se opta por contratar de manera informal (sin ningún vínculo contractual), en otros casos  bajo locación de servicios o, en el mejor de los casos, con contratos laborales que terminan desnaturalizando la relación contractual sujeta a modalidad.

Como consecuencia, serán pasibles de obtener algún tipo de sanción administrativa y PECUNIARIA, ya sea, del Ministerio de Trabajo o de la SUNAFIL, puesto que la inobservancia de normativa socio laboral, seguridad y salud en el trabajo, conlleva a distintos tipos de situaciones legales de responsabilidad laboral, civil, administrativa e incluso penal. En el 2014, sólo en Lima Metropolitana, de acuerdo a las fuentes del MTPE) se generaron 19,088 órdenes de inspección externa y 5,431 órdenes de inspección interna, de otro lado SUNAFIL, a nivel nacional ha efectuado 27,554 órdenes inspectivas, lo que nos permite colegir, que deberían estar preparados pues en cualquier momento, sea por denuncia de un trabajador, denuncia anónima, e inclusive por rutina de SUNAFIL, su empresa será fiscalizada y como no previno muchas situaciones sea sancionado. En definitiva estos GASTOS no han sido presupuestados, sin embargo, estas variables de gastos se pueden evitar si comienza a crear una cultura de prevención y no de reacción cuando el problema ya salió a flote.

Por ello es tiempo de educarnos y comenzar o enmendar estas falencias de prevención; en tal sentido IL- ABOGADOS le informa que cuenta con las herramientas y un equipo de abogados especialistas altamente calificados, en quienes podrán confiar, le asesoraremos a efectos de implementar los elementos idóneos para que en un futuro no se vea inmerso en problemas legales y sólo se preocupe de que su empresa se encargue de generar la tan deseada rentabilidad.

Glenn Zevallos                                                        Fernando Zegarra

Abog. Corporativo                                                  Abog. de Empres

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