¿Denuncia por estafa?
LO QUE NECESITAS SABER PARA NO ARRUINAR TU CASO
La estafa es uno de los delitos más denunciados en el Perú y suele generar preocupación tanto en quienes afirman haber sido perjudicados como en quienes reciben una imputación. Para la presunta víctima, recuperar lo perdido y obtener una respuesta rápida es fundamental; mientras que, para el investigado, demostrar que no hubo engaño es clave para proteger su nombre y evitar consecuencias penales, debido a que en algunos casos existen denuncias que surgen por malentendidos, retrasos o incumplimientos que no siempre constituyen un delito. Por lo que es esencial abordar el caso con asesoría adecuada desde el inicio.
¿En qué consiste la estafa según el Código Penal Peruano?
Según el Código Penal peruano, la estafa se configura cuando una persona obtiene para sí o para otro, un beneficio económico o patrimonial mediante engaño, artificio o manipulación, provocando que otra persona sufra un perjuicio.
Los elementos esenciales son:
- Engaño o artificio: la conducta del autor induce a error a la víctima, haciéndola creer algo falso.
- Acción patrimonial de la víctima: la persona afectada entrega dinero, bienes o asume obligaciones confiando en la veracidad del engaño
- Perjuicio económico: el resultado directo del engaño es la pérdida de dinero, bienes o derechos de la víctima.
En otras palabras, no basta con que exista un incumplimiento o desacuerdo; para que haya estafa debe demostrarse intención de engañar desde el inicio y un daño económico real.
¿Qué puede ocurrir ante una investigación por estafa?
- Apertura de una investigación penal por presunta estafa.
- Citaciones de la Fiscalía, medidas cautelares o, en casos graves, detención preventiva.
- Impacto económico y patrimonial: para la víctima, riesgo de no recuperar lo perdido; para el denunciado, posibles gastos legales y bloqueo de bienes.
- Afectación laboral o reputacional si el caso se hace público.
Enfrentar un caso de estafa puede ser abrumador, ya sea porque buscas que se haga justicia como víctima o porque necesitas defender tu inocencia como investigado. La clave está en actuar con rapidez y asesoría especializada: revisar el caso, evaluar las pruebas y determinar la mejor estrategia legal puede marcar la diferencia entre un proceso largo y daños irreparables o una solución efectiva.
Con la orientación adecuada, es posible proteger tus derechos, recuperar lo que te corresponde o demostrar tu inocencia, evitando consecuencias innecesarias. No esperes a que el proceso avance: contar con apoyo profesional desde el inicio asegura tu tranquilidad.
